Diego Valadés es ex procurador general de la República y a la fecha es uno de los constitucionalistas más destacados de México. NEWSWEEK en español conversó con él para conocer la estrategia de la defensa y el porqué es fundamental defender estas reformas.
Para la defensa, el núcleo de la reforma al Código Civil -- presentada por el diputado local David Razú y aprobada por una mayoría de legisladores perredistas en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal-- se encuentra en el primer artículo de la Constitución mexicana, que prohíbe de forma explícita la discriminación por cualquier condición o preferencia.
Cabe recordar que la Clínica del CIDE ganó relevancia y polémica en septiembre de 2009, cuando concluyó la defensa legal de los acusados de la masacre de Acteal de 1997, en la que fueron asesinados 45 indígenas tzotziles a sangre fría. A partir de estos hechos se inició un polémico debate sobre las irregularidades del proceso realizado a los acusados, y de la probable inocencia de algunos.
--¿Usted cree que haya alguna posibilidad de que la SCJN dé la razón a los detractores de las reformas?
--Ninguna. La Corte de ninguna manera podrá establecer que en México sí es posible practicar medidas discriminatorias. Conozco el criterio de la Corte; sobre todo la interpretación que la Corte ha hecho, sobre el artículo primero constitucional y siempre es a favor de las libertades.
--Entonces es difícil que prevalezcan los recursos.
-- La posición de la PGR en este caso es una posición dogmática para atender a un segmento conservador del electorado mexicano. Y por supuesto, es un índice de la enorme fuerza que tiene el clero mexicano en algunas decisiones políticas del Estado. Hace mucho tiempo que el clero mexicano no tiene una presencia tan vigorosa y tan influyente en el ámbito público como la que tiene ahora.
--Una de las aristas que hizo mucho ruido en los medios con respecto a la ley es el asunto de las adopciones. Desde el punto de vista jurídico, en que sustentaría la legalidad de las adopciones.
--En el mismo argumento [de constitucionalidad]. Si se estableciera que dos personas del mismo sexo tienen derecho a casarse, pero se estableciera a la vez que ese matrimonio debe tener restricciones que no tienen otros matrimonios, se estaría introduciendo una medida discriminatoria, que sería inconstitucional.
--¿Y que hay sobre el alegato de que se violentarían los derechos de los niños?
--El Estado mexicano tiene muy poca autoridad moral para hablar de los derechos de los niños. Porque, le preocupan los derechos de los niños que vivan con parejas del mismo sexo, pero no hace nada por los niños que son golpeados por sus familiares, siendo parejas de sexos distintos; que son abandonados por sus padres; que viven de la limosna pública desde la más tierna edad; que carecen de opciones adecuadas para alimentarse; que padecen enfermedades producto de una propaganda no controlada de alimentos chatarra; [los niños mexicanos] presentan los más elevados niveles, en el planeta, de obesidad y de diabetes… de manera que cuando el Estado tenga una política para los niños –que no tiene—tendrá autoridad moral para hablar acerca de este tema. Aunque tampoco en este caso tendrá razón constitucional.
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