Hace poco, Barack Obama y Gordon Brown advirtieron al mandatario afgano, Hamid Karzai (reelecto en un sufragio fraudulento celebrado en agosto), que perderá el apoyo internacional si no transforma su administración corrupta e incompetente. Ashraf Ghani, ex ministro de finanzas de Karzai y posterior rival electoral, es mencionado como uno de los individuos capaces de ayudarle a alcanzar los nuevos y estrictos estándares impuestos por los partidarios extranjeros de Afganistán.
La semana pasada, Ghani se entrevistó con nuestros corresponsales Ron Moreau y Sami Yousafzai en su hogar de los suburbios de Kabul, donde habló de las perspectivas para Afganistán y sus proyectos. Extractos: